viernes, 30 de septiembre de 2016

Qué tener en cuenta al adquirir un casco y cuando cambiarlo.

El casco es el elemento de seguridad más importante en la bicicleta, ya sea esta de carretera o de montaña. de montaña y en carretera. El casco es nuestro salvavidas en caso de un accidente y el no utilizarlo, o hacerlo de forma incorrecta es el error más grave que podemos cometer. No solo basta con usar un casco, hay que saber usarlo correctamente. De la misma forma, no podemos ni debemos usar cualquier casco, sólo un casco hecho para andar en bicicleta nos protegerá de un golpe en la cabeza. Cada casco está diseñado para una actividad o deporte concreto, acorde a unas circunstancias, exigencias y necesidades determinadas.

Cuando reemplazar nuestro casco.
Primero debemos saber que un casco no es para siempre y que tiene una vida útil relativamente corta, cinco años (dicen los expertos) si bien esto variará en función de diversos factores, como pueden ser la lluvia, los rayos UV, el sudor, etc... Pero generalmente y para "curarnos en salud" no es recomendable utilizarlo más allá de los cinco años y, en cualquier caso, tras un impacto de cierta consideración, pues aunque parezca estar indemne, los daños pueden ser interiores y en caso de otro golpe, no nos protegerá al haberse "deformado" interiormente.

 Que debemos comprobar al adquirir un casco.
Por otro lado, un casco debe estar certificado por lo menos por dos asociaciones certificadoras. En el interior del casco se encuentran las etiquetas donde se indica la fecha de fabricación del casco y las certificaciones del mismo. Si tu casco no cumple con estos requisitos estás poniendo en riesgo tu vida. La función del casco primordialmente es la de proteger tu cabeza contra cualquier impacto que recibas contra ella.

 Un casco certificado está fabricado con una espuma de poliuretano que tiene la propiedad de expandirse con un golpe moderado. Además de la espuma cuenta con una especie de jaula en su interior que junto con la espuma, al momento del impacto revienta y produce un efecto de palomita de maíz, provocando que la energía del golpe se disperse, evitando así que ésta vaya al interior de nuestra cabeza, concretamente al cerebro.
 Un casco que no cuenta con certificación no funciona de esa manera y la energía del golpe regularmente va hacia adentro provocando severos traumas en el cerebro , desde tumores hasta hemorragias internas. 


Talla de casco.
La talla de los cascos viene expresada en centímetros (Cm.) y, generalmente un casco válido para varias medidas, ajustándose mediante roscas micrométricas o similares.

Como colocarnos el casco. 
No basta con tener tu casco y llevarlo de cualquier manera, el casco debe estar correctamente colocado en la cabeza, esto es de manera horizontal y bien centrado, ni hacia atrás ni hacia delante.

Conclusión.

Puede parecer una exageración o un gasto innecesario cambiarlo cada cierto tiempo si no ha recibido impactos o si, por fuera, se ve bien, pero la salud en general y la de nuestro cerebro en particular... Valen mucho más!!!
Los cascos los hay de mil precios y de mil tipos, basta con que busquemos uno que se adecue a nuestras necesidades y cubra nuestras expectativas. No tiene por que ser el más caro, basta con que sea el más idóneo para nosotros.


Gracias y salu2.

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