jueves, 17 de marzo de 2016

Cómo atarse correctamente las zapatillas de correr.

Este método de lazada que vamos a ver es muy útil a la hora de correr, ya que atar los cordones de esta forma nos ofrecerá la mejor estabilidad lateral de la zapatilla. Además evita que la lengüeta se pueda mover y eliminamos dolores en el empeine por quedar los cordones demasiado apretados, también logramos un apriete gradual de los mismos siendo un poco menor la presión en la zona delantera del pie, mientras nos sujeta mejor la zona del empeine.

Ese último agujero sirve para algo; para atar las zapatillas correctamente.

Cuando se compran unas zapatillas de running, normalmente los cordones vienen ya colocados de forma entrelazada. Los cordones llegan siempre hasta el final de la línea, pero siempre queda un agujero más por el que no pasa el cordón, y siempre se queda sin usar, unas veces por desconocimiento y otras por falta de interés. En estas fotos se puede ver cuál es ese agujero del que hablamos y que, casi siempre, se queda sin usar.
Cómo atar unas zapatillas de running

Cómo atar unas zapatillas de running

El procedimiento es sencillo. Tan sólo tenéis que volver a meter el cordón hacia dentro, creando un par de “orejas”.
Cómo atar unas zapatillas de running

Cómo atar unas zapatillas de running

A continuación, hay que cruzar los cordones al otro lado de la zapatilla, peor esta vez metiéndolos dentro de estas “orejas” que hemos hecho.
Cómo atar unas zapatillas de running

Cómo atar unas zapatillas de running

Ya sólo nos queda ajustar los cordones correctamente como hacemos normalmente, tirar desde abajo hasta arriba para tener el ajuste deseado, y hacer nuestra lazada correspondiente, que es la de siempre, la que utilizamos habitualmente.
Cómo atar unas zapatillas de running

Cómo atar unas zapatillas de running
Con esta lazada, como ya he comentado, conseguiréis que la zapatilla se ajuste totalmente a vuestro pie, evitando que el empeine pueda moverse y todo ello sin apretar en exceso en la parte superior. Podemos ajustar la presión ejercida sobre el tobillo, sin que esto influya en el ajuste del resto del cordón sobre el pie a la vez que inmovilizamos la lengüeta.

Un último consejo.

Cuando vayáis a hacer una carrera o un entrenamiento, es mejor no apretar demasiado los cordones. Al correr, los pies se hinchan, y si nos pasamos con la fuerza lo más probable es que en poco tiempo comiencen las molestias.
Zapatillas usadas para la foto: K-Swiss Blade-Max Stable
Gracias y salu2.

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